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Cómo evitar las preocupaciones exageradas o innecesarias

Las preocupaciones que nos perjudican

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Nos sentimos preocupados cuando se ven afectadas las áreas más importantes de nuestra vida (familia, estudios, trabajo, hogar.) Las preocupaciones nos acompañan en nuestro día a día y nos obligan a actuar en muchas ocasiones. Pero no por eso, debemos pasarlo mal física y psíquicamente, podemos evitar dedicarle más tiempo del necesario y sin agobiarnos.


Cuando las Preocupaciones nos desbordan

Por regla general, las preocupaciones no son más que pensamientos negativos influenciados por el miedo, que podamos sentir ante un problema que nos afecta a nosotros y a nuestros seres queridos.  Luego la clave está en evitar exagerar la situación y controlar las emociones que tengamos en esos momentos.

La solución va a depender en mayor o menor medida, de cómo percibamos la situación, si nos parece algo tremendo y repentino, nos costará más que si vemos realmente la realidad del problema. Luego es primordial evaluar la situación para sopesar el grado que tiene y sus consecuencias.

A veces es más lo que creemos que pueda ser, que en realidad lo que es, porque la mente viaja libre con nuestros miedos a los acontecimientos que puedan surgir y nos creamos una realidad equívoca que ayuda a empeorar la situación porque nos impide ver las cosas como son y tomar las decisiones oportunas para poner solución a nuestros problemas.

Cuando existe un problema, surge una preocupación y es ahí cuando debemos valorar si este problema tiene solución o no, para mitigar en lo posible las preocupaciones que podamos tener. De esto va a depender nuestro estado de ánimo, emociones y bienestar hasta que podamos tomar una decisión, resolverlo o convivir con él.

Es muy común preocuparse en exceso por acontecimientos ocurridos en el pasado, grave error en muchas ocasiones puesto que no podemos cambiar nuestro pasado ni sus consecuencias, pero sí podemos revisar y aprender de lo que ocurrió sin miedo a actuar en el presente y futuro.

Preocuparse por cosas que no tienen solución porque ya han tenido lugar en el pasado, evita que avances en el presente, que es realmente donde estas viviendo toda tu vida. Si además te detienes mucho tiempo en el pasado, te estarás perdiendo buenos momentos actuales y te agobiarás más.

Lo mismo ocurre con las preocupaciones por lo que pueda ocurrir en un futuro lejano. Todos sabemos que el futuro es incierto, por lo que no podemos evitar tomar una decisión sin correr un cierto riesgo a equivocarnos y luego sufrir sus consecuencias, pero no por eso vamos a estancarnos sin actuar solo por miedo a lo que venga. Lo ideal es centrarse primero en atender los problemas actuales para poder evitar tener preocupaciones posteriores.

Para evitar preocupaciones exageradas o innecesarias, es bueno hacerse unas preguntas para valorar la situación y no agobiarnos a la primera evitando así perder tiempo y salud.

Cómo actuar ante un problema evitando preocupaciones


Las preguntas más usuales que podrían ayudarte serían como estas:
  1.  ¿Este problema tiene solución a largo o a corto plazo?
  2. ¿Tengo los recursos necesarios para solucionarlo en poco tiempo?
  3. En caso de no encontrar la solución de inmediato por nosotros mismos: ¿Puedo contar con la ayuda de alguien para solucionarlo? (familiares, amistades, profesionales.)
  4. Cuando ya hemos agotado todas las posibilidades de solucionarlo incluso con ayuda externa y vemos que realmente el problema, NO tiene solución: ¿De qué manera puedo aprender a convivir con esta situación que de momento me parece un problema?
  5. Las mismas preguntas que has empleado en el paso 3, las puedes aplicar cuando necesites ayuda: ¿Con quién puedo contar para ayudarme a convivir con la situación?
Como verás, las preocupaciones son inevitables al igual que los problemas, esto es beneficioso para crecer como persona y aprender a vivir con más resistencia y fortaleza, siempre y cuando no te desesperes preocupándote por lo que pasará y actuando cuanto antes mejor puesto que hay problemas que requieren una acción inmediata y si te detienes mucho en darle vueltas al tema, terminas agotado sin haber solucionado nada.

Habrás podido comprobar que las preocupaciones se pueden evitar en lo posible si tenemos el autocontrol suficiente, a la hora de valorar, aceptar y actuar ante los problemas que nos vengan. Y siempre con seguridad y autoconfianza. Y si es necesario pide ayuda, así podrás evitar pasarlo realmente mal más tiempo de lo necesario.

¿Cómo te afectan las preocupaciones en tu vida?

¿Tienes alguna técnica que te funcione?

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