Cómo superar la Cena de Empresa


¡Ya se acercan las Navidades! Y es típico reunirse con los compañeros y los jefes de trabajo para celebrar la Comida o la Cena de Empresa.


Las Cenas de empresa son una bonita forma de celebrar los logros conseguidos durante todo el año trabajado. Se planifica todo con bastante antelación. Hay mucha ilusión en los días previos y se huele en el ambiente laboral un estado alegre y jovial por parte de todos.

En esa cena hay mayor acercamiento entre compañeros y jefes. Se tratan diversos temas de trabajo y se hace un balance del trabajo realizado durante el año de una forma más cercana. ¿Qué bonito todo verdad? 

No se habla de otra cosa por los pasillos; qué ropa te va a llevar, dónde será la cena, cómo nos organizamos con los coches...y un sin fin de detalles que embriagarán la atmósfera laboral durante los días previos a la Cena de Empresa.

Cómo te puede afectar la Cena de Empresa

Pero hay veces que lo que parece ser una reunión agradable, nos puede traer consecuencias a nivel físico y psíquico afectando nuestro rendimiento.

Después de trabajar toda la semana, el cansancio y el estrés acumulados durante los días previos, pueden pasarte factura no solo el día de la cena, sino en días posteriores.
Ese día después de terminar tu turno de trabajo, vas directamente a la cena sin haber descansado nada. Se suele comer y beber más lo habitual y en muchos casos, la cena termina en una sala de baile hasta tarde. Esto requiere un esfuerzo mayor para tu cuerpo y ¡Sólo para cumplir y quedar bien ante los demás!

En este tipo de reuniones, puede uno sentirse incómodo por las rencillas que haya ocurrido con algún compañero o incluso con el propio jefe, pues ¡Has de sentarte con ellos durante toda la cena! Esto puede crear cierta ansiedad.

Siempre habrá alguien dispuesto a recordarnos los fallos que hicimos en la cena de empresa de los años anteriores, generando más estrés y ansiedad los días previos a la Cena y ciertos comentarios, pueden afectarnos a nivel profesional y personal bajando la autoestima.

Llega el día de la Cena de Empresa

Todo parece perfecto y ya tienes todo listo, te sientes bien y con ganas de fiesta. ¡Estupendo! Pero antes has de acabar tu jornada laboral como cada día. ¡Más cansancio y estrés que te llevarás a la cena!

Cuando llegas al restaurante, si es que lo encuentras pronto, no serás el primero: ¡Aquí no hay quién aparque! ya vas estresado por lo que muchos además llegarán tarde.

Muchos estaban a dieta desde hace tiempo y esa noche se la saltan. Pero aunque no estés a dieta, ese atracón junto con el que te darás con tu familia y amigos en Navidades (¡Noche Buena, Navidad, Año Nuevo y Reyes!), este mes te pasará factura sí o sí.

Al terminar la cena, (como ya he dicho antes, algunas cenas de empresa finalizan en una sala de baile hasta tarde) Eso está muy bien, pero si te paras a pensar fríamente, después de haber trabajado toda la jornada semanal, incluso algunos sin librar en los últimos días, recién comidos y habiendo bebido durante la cena, ya vamos un poquito cuesta arriba al baile, el cuerpo se cansa y te avisa aunque tú no lo notes porque te diviertes.

Durante el baile, seguimos obligando al cuerpo que siga en pie, se sigue bebiendo y gastando energía que casi no tenemos. Si no controlamos la situación, esa cena de empresa puede hacer estragos en nuestro cuerpo para el resto de la semana.

El día después de la Cena de Empresa

Al día siguiente muchos tienen que trabajar. Algunos, se irán directamente de la fiesta al trabajo hechos polvo, otros habrán dejado la fiesta a una hora prudente para descansar un poco y poder rendir mejor por la mañana, pero el cuerpo y la mente no rendirán igual.

De hecho, hay empresas que ya hacen más comidas que cenas de empresa y algunas directamente ya no hacen este tipo de celebraciones, porque mucha gente no se presentaba, por motivos de salud, familia, etc.

Seamos realistas, están muy bien las fiestas que se celebran en las empresas por estas fechas, pero ¡Cómo agotan! Por muy bien que se preparen, siempre vas a terminar hecho polvo y ¡Aún quedan días de trabajo y las Fiestas de Navidad con familiares y amigos!

Para que nuestro cuerpo aguante a esa noche y llegue bien a las Navidades:
  • Tómate las cosas con calma.
  • Evita pensamientos negativos sobre acontecimientos futuros.
  • Limita la ingesta de comida y de alcohol esa noche.
  • Retírate a una hora prudente para poder descansar algo.
  • Aprende a ponerte tus propios límites.
  • No pienses tanto en el qué dirán.
  • Sé tu mismo.
Pero no todo es malo, te diviertes y conoces gente nueva que te pueden aportar grandes momentos. Yo he ido a varias celebraciones así y creo que deberíamos de tomar más conciencia sobre nuestra salud a la hora de ir a este tipo de eventos para poder pasarlo bien sin morir en el intento.
“Los excesos, el estrés y la falta de descanso, pasan factura y a veces lleva tiempo recuperarse”
Estos aspectos, se ajustan tanto a una comida o cena de empresa, cena de navidad, cena con amigos, o cualquier otra reunión similar. Los efectos sobre el cuerpo, son los mismos.

Conocer nuestros límites y controlar nuestras emociones, nos ayudará en más de una ocasión, porque una celebración, ¡Está para pasarlo bien! ¿No te parece?

Y tú, ¿Cómo te lo pasas en las comidas/cenas de empresa?
¿Cómo te afecta la cena de empresa en los días posteriores? 
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